Estuvo cerrado un año y desde las 20, habrá también “gastronomía de fonda”. Por allí pasaron desde Pappo hasta Rod Stewart.
“Lo conocí hace diez años y me enamoró. Venía a tocar con Los Perros y al final terminé del otro lado del mostrador”, cuenta Adrián “Harry” Igualador, hoy dueño del Rodney Bar y bajista de la banda de Gabriel Carámbula. Después de pasar muchas noches en el lugar, se hizo amigo del dueño y hace un par de años le compró el fondo de comercio.
De martes a domingos habrá shows, tapeo y cervezas: “gastronomía de fonda”, como le gusta decir a “Harry”. Y siempre con la estética de bar de barrio, de esas fondas que son como calcadas, que se ven en Chacarita, pero también en Parque Patricios. Las mesas, las sillas y hasta el techo de metal siguen como testigos de una estética original y muy característica de los años setenta.
Rodney Bar estuvo clausurado durante un año. Según contó su dueño, la habilitación se demoró tanto que por momentos pensó que todo se transformaba en una quimera.
Pero a lo largo de su historia, el lugar tuvo las perianas bajas en varias ocasiones. Una de fue a fines de los ’90 cuando la crisis comenzaba a hacer estragos. Pappo se puso al hombro la campaña para reabrirlo y aunque no pudo disfrutarlo –falleció en 2005– logró convocar a muchos detrás de su sueño. Diego Rafecas filmó una película, con título homónimo, y el bar recibió la visita de Rod Stewart, David Byrne y Francis Ford Coppola.
“Harry” anticipó que hoy, desde las 20 en Rodney al 400, artistas invitados volverán a recrear aquellas noches de rock y zapadas.